lunes, 7 de julio de 2014

Maintenant tout va mal

"Antes, pensaba que lo que sentías por Iván era muy grande. Yo, ni me acercaba a esa magnitud. Pero llegó el baile y lo cambió todo. [...] Somos especiales. Podemos ir a nuestro tiempo, sin preocupaciones. Diciendo verdades absolutas y ya por fin sin secretos. No se puede decir que ya no hay dudas, pero las podemos plantear en voz alta.
[...]
Un baile. No sólo un baile. 
Qué lento va todo.
Cada vez que nos abrazados, te rodeo sólo con un brazo. El otro, hago elevar mi dedo corazón hacia Alberto. 
Y, cuando el baile va a terminar casi imperceptible, me decido a besarte. 
Este es uno de esos momentos que la gente dice que pensaron en mil cosas. Yo pienso que no, que pensamos más tarde.
Pensaré en ti, pensaré en mí. Incluso en nosotros."

Llegó a casa rendida,
rendida cayó a la cama
y durmió.

Durmió durante horas que
se tornaron días y
durante días que
se volvieron años.

Durmió tanto y
soñó tantas cosas bonitas...
que al despertar, 
sólo tenía ganas de saltar
y volver a amar.

Dímelo tú. ¿Cuál es nuestra verdad? Necesito escuchártela.
No te duermas aún. Háblame.
¿Qué hubiese pasado si no hubiese cortado Alberto la canción ocho segundos antes?
No cierres los ojos todavía. Dímelo.

lunes, 30 de junio de 2014

16

No me gusta la vida porque la vida está formada por cosas incompletas.

Momentos que no llevan a nada y conversaciones inacabadas. 

Preguntas mal formuladas y respuestas inconclusas.

La gente piensa que la vida es corta y que los días son insuficientes. 

El problema es que el tiempo pasa y no se hace nada.

Y lo que se hace, se deja sin terminar.

                       

He pensado mil veces en la muerte. En mi muerte. Y si muriese, quisiera morir en un instante, como el choque entre dos meteoritos sin rumbo; un the end de apenas un segundo tras horas de película; un instante como el big-bang, como el pasar la última página de un gran libro o un olvidar.  

Tras mi muerte vendría mi funeral y (quizá suene extraño) siempre he imaginado a mi madre en él. Nadie llora y los Smiths suenan de fondo. Es un funeral casi vacío pero no íntimo. A lo mejor, el aire que se respira sea hasta incómodo. Aunque todos sepan cómo morí, nadie deberá saber por qué. Y eso incomodará a los invitados. Pese a que mis padres están en mi funeral no fueron ellos los que llamaron a la gente para hacerles saber. Todo el mundo lo supo en cuanto pasó. Algo se lo dijo, algo en ellos los avisó, pero nadie se lo creyó hasta el día de mi funeral. 

Nadie publicará nada lo que escribí y de ello sólo quedará un minúsculo lugar en algún disco duro de Google.


                       

Me llamo Ana Teresa Fernández Peiró. 

Hoy cumplo dieciséis años.

Y ya que vivo, que se por y para algo

martes, 24 de junio de 2014

Un beso, un escalofrío,
un gato, un libro nuevo,
un "te necesito" y
un "ya no te recuerdo".

Una tarde de invierno en pleno verano,
un soneto aún caliente y
tantas cosas por decir...

¿Es que no me ves?
Me estoy yendo,
me estoy dejando llevar.



Y no sé, no sé, si querré volver

miércoles, 11 de junio de 2014

Te doy mis ojos (editado)

Te doy mis ojos
y con ellos te regalo mis recuerdos,
que ya no los quiero,
que ahora me duelen,
que me desgarran por dentro
cual fiera domada
que ya está harta de su jaula.

Te doy mis ojos,
repletos de días soleados,
de noches nubladas,
de secretos no escritos
y de aquellos amores
que todo eso vieron.

Te doy mis ojos,
maquillados por el tiempo
adornados con sutiles ojeras
y camuflados por un guiño solitario.

Que ya no quiero ver más
que ya he visto demasiado
que ya no me gusta lo que veo
y no me queda nada por ver.

Te doy mis ojos,
y con ellos llévate mi futuro;
llévate a mis hijas,
ellas ciegas también,
que no quiero que vean
lo que ahora es este mundo.

Que no quiero más que oigan,
que atiendan y aprendan
escuchando no más que poemas
que hablen de sentimientos ciegos,
que ciegamente hagan sentir
los colores vivos,
el arte sobre el lienzo
y la que es tu belleza eterna.


martes, 10 de junio de 2014

Dos cero uno uno (soneto de emergencia)

Baja la callejuela don Juan
buscando, asustadizo él,
un dulce sitio donde también 
su pequeño corazón guardar.

Sube la callejuela María,
tarareando la canción triste,
volando el vestido que viste,
y ve a quien al tiempo no veía.

¿Te acordarás tú, mi don Juan,
de cada una de las noches en las
que tu infante corazón me amaba?

¿Te acordarás, María de nadie,
de las mañanas en las que éste
prometía siempre esperarte?


2 de septsiembre, hazme una señal si esto lo entiendes.

Dios está con nosotros

lunes, 9 de junio de 2014

Amantes conformistas

Aunque no te vea me conformo con que existas 
y aunque no me escribas
me conformaré con que me leas 

Y es que la vida no es más que amor 

y noches en vela, 
deseando que en una de éstas llegue un poeta

contándome en romance de mil versos 

que aunque yo ya no exista él me seguirá escribiendo 

viernes, 6 de junio de 2014

Cuentos tristes

Erase una vez, un bosque.

Erase una vez, la inocencia.

Erase una vez, un camino
sin caminantes
y miles de tranquilos animales.

Erase una vez, la humildad
y la humanidad.

Erase una vez, todo,
menos la poesía que siempre será
y el amor que ahora es.

sábado, 24 de mayo de 2014

La ceniza nunca se pudre

Jaén

25 mayo 2014

Parece que lleve meses sin escribir. Como si mi vida se hubiese parado en los carnavales pasados, como si hubiese muerto y no encontrase el camino de vuelta. Los días son calurosos. Pasan lentos y son repetitivos... pero nadie parece darse cuenta. En cambio, las noches son frías. Un frío que no te deja dormir y, tiritando, te obliga a pensar. Las noches son largas y siempre están llenas de pesadillas. Y es que, cuando apago la luz, siento unas manos rodear mi cuello.





¿Cómo se puede empezar una carta de suicidio?
Un 'hola' suena tan seco y feo... Ahora quiero que todo sea bonito.
No sé por qué os escribo, porque desde luego no voy a excusarme y tampoco pediros perdón. No os culpéis de mi muerte, porque sí que sois culpables y no sería nada poético. Ahora quiero que todo sea oscuro y metafórico.
Sólo te voy a pedir una cosa: suicídate - dijo.
Si no encuentras sentido, tírate por la ventana - aconsejó.
Vivo en un primero - respondí. Y de verdad era una metáfora: era joven. ¿Qué sentido tiene suicidarse cuando no eres nadie?

Venga, adiós.

lunes, 5 de mayo de 2014

El escondite

Prefiero pasar mi vida con los pájaros que malgastarla queriendo tener alas,
que hay mil quinientas y una forma de aprender a volar 
y si yo volase me iría tan lejos tan lejos que no llegaría a ver lo mismo dos veces.

¡Reinventa reinventa! Quiero en mi vida colores nuevos, 
quiero en mi vida todas las sensaciones a la vez y después quiero no sentir nada,
maldita sea la apatía y todo lo que ella significa.

Y yo que con tanto afán de renovación y con tanto estudiar vanguardias
dije oh qué aburrida estoy de mi cara voy a buscarme una nueva
y no se me ocurrió otra cosa que para buscarme perderme

y no vean si me perdí que ahora no me encuentro.
"Existe la idea de que un tal Patrick Bateman es una especie de abstracción. Porque yo no existo de verdad, sino sólo como ente, como algo ilusorio. Y aunque pueda ocultarte mi mirada fría, si me das la mano notarás que mi carne roza la tuya (e incluso tal vez intuyas que es probable que tengamos estilos de vida parecidos), pero yo, sencillamente, no estoy."
-American Psycho