domingo, 24 de agosto de 2014

Luto

Iba Román de Amores
caminando camino abajo
pensando en esa mujer
de ojos oscuros
y corazón profundo;
todo de blanco por dentro
y todo de negro por fuera,
miraba cómo sus piernas
daban un paso
y otro
y otro
y otro casi sin querer.
Anda Román triste,
que ni silba ni tatarea,
y guarda sus manos
y encoge sus hombros
y sigue su camino.
¿Qué le pasa
y a dónde va?
Román ya no es
el que antes era:
ya no ríe,
ya no le sigue el sol,
las flores se apagan
y las noches se le adelantan.
Iba Román de Amores
caminando camino abajo
pensando en esa mujer
que ahora no está
y duda Román
de si alguna vez
volverá.

viernes, 22 de agosto de 2014

Otoño

Ya veo los tiempos cambiar,
casi siento de nuevo mi alma helada
en los cortas tardes de invierno,
esperando a alguien
con superpoderes
ser capaz de oírlo latir.

Ya veo las tormentas venir,
los pájaros huir,
los perros ladrar,
la madera de los cálidos hogares crujir,
las hojas de los árboles se mojarán.
Ya veo las cosas cambiar.

Forzar la situación
seria estúpido,
vernos todos los días
no nos llevaría a ningún sitio,
y hablar sin tener nada que contar
no tendría sentido
y, tranquilos, esperamos
los dos que con el frío
y las noches tempranas,
algo (bonito y)
nuevo llegará.

sábado, 16 de agosto de 2014

En blanco

“A veces, a los adolescentes se les da un folio en blanco y se les pide que cuenten y digan todo lo que puedan o se les ocurra. Esto es para ayudar a que utilicen su imaginación y no se olviden de dónde está. Una hoja sin nada escrito ni dibujado sobre ella con la que se espera recomponer a una persona y ayudarla a descubrirse un poco más."

Todos somos una hoja en blanco sin nada que contar de la cual se espera demasiado. Quién sabe quién somos y quién seremos.
Y lejos de asustarme, este juego me gusta: es ahora cuando tenemos el poder. El poder de ser lo que y quien queramos.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Secretos anónimos (II)

Quien diga que el amor no existe, miente, pues todos somos capaces de percibirlo. Quien diga que el amor es fácil, miente aún más. Todo el mundo sabe que el amor es una obra teatral que nunca acaba bien. Pero ¿y qué? Todos mentimos en el amor; es cuando se dice la verdad que llega lo peor.

-Disculpa, ¿nos conocemos?
-No.
-Quisiera conocerte.
-Mejor no.
Mejor nos alejamos,
mejor nos olvidamos,
mejor hacemos cambiar el guión.

¿Qué vamos a hacer con este vacío que nos dejamos? Las almas gemelas nunca mueren. ¿Qué vamos a hacer con este amor atragantándosenos?

domingo, 3 de agosto de 2014

Esta noche

Esta noche, quiero dormirme mientras me cantas

Esta noche, quiero que me cuentes cuentos, aunque ya me los sepa todos

Esta noche, dime quién es la chica del libro, quiero que me hables de ella y que me cuentes algo que no hayas contado a nadie

Esta noche, cántame para dormir; quiero dormirme mientras me hablas

Esta noche, quiero soñar contigo,
quiero soñar que hoy eras feliz y
que ya te quedas para siempre así...

Pero la felicidad es demasiado frágil,
la felicidad es un instante,
la felicidad es sólo una noche y no es esta.



La nana (Manolo)

Y una noche más, te encuentro esperando tu ansiada canción de cuna, esa nana que nunca llega. Estas tan segura de que mis melodías te traerán el descanso que la simple idea de saber que estás equivocada no ha cruzado tu cabeza. Porque mi música no va acompañada de sonetos y palabras bellas, ella trae como una vieja compañera a una inquietante sentimiento de soledad. Y es que he conocido la felicidad en tan ocas ocasiones y a través de personas tan distintas que no creo que pueda permanecer a nuestro lado mucho tiempo. Podríamos ser felices juntos, pero finalmente acabaríamos dañándonos mutuamente.

Ama y destruye. Sé amado y sé destruido.

viernes, 1 de agosto de 2014

Londres 2014
(+Madrid)

miércoles, 23 de julio de 2014

Thank you and good bye (carta III)

Qué semanas más intensas.
Dios mío, ¿qué puedo hacer ahora que no sea pedir perdón por los daños causados? Entiendo que ya no soy el centro de tu universo, y me siento estúpida por tener que haberte pedido que me lo restregases en la cara. Pero, es mejor así. Sólo necesitaba que me golpeases fuerte para sentir lo último que tenía que sentir hacia ti. ¿Lo entiendes? Lo fuimos todo. Éramos tan geniales juntos que se nos olvidó qué era lo único que podía destruirnos: nosotros mismos.

Ahora, también sé que tú no recuerdas aquella época con el mismo cariño que lo hago yo, pero no me importa en absoluto. Lo siento por tu parte, porque no sabes qué te pierdes. Fue algo tan bonito que no merece la pena seguir estropeándolo. Para ti ya no soy nadie, pero para mí siempre serás "él", cosa que tampoco debe importarte mucho.

Prometo no molestarte más, y así tampoco molestar a los que ahora te quieren como una vez lo hice yo. Prometo no tenerte nunca más presente en todo lo que hago y prometo no contar contigo en ninguna de las etapas de mi vida. No puedo prometerte no soñar contigo, pero sí te prometo que no me levantaré echándote de menos ni un día más.

Mañana me voy a un largo viaje que pese a que no durará todo lo que a mí me gustaría, me servirá para descubrir cosas nuevas, y en ninguna de ellas estarás tú. No quiero que nadie lea esto como si por despecho fuese; nada más lejos de la realidad. Te estoy muy agradecida, porque me hiciste pasar los mejores años de mi vida, porque me enseñaste cómo era el amor y porque ahora también me has enseñado qué es el desamor. Contigo, he aprendido más cosas de las que te puedes imaginar.

Californication se va a Inglaterra. Y volveré yo. Californication se quedará allí, por mucho que a mí me duela. Pero volverá Ana, que es mil veces mejor. Californication se quedará en un Londres diferente a partir de ahora, y Ana volverá a Jaén. Aunque no para quedarse. En dos años, me iré. Y ya... No sé si querré volver. Todo, gracias a ti.

De nuevo, gracias, Ivan.


martes, 22 de julio de 2014

Excuse moi (carta II)

Lo siento.
No sé cómo decirte hola sin antes pedirte perdón. Perdón por el dolor, por la espera, por volverte loco, por hacerme ver hoy, por hablarte un día, por aparecer en tu vida, por nacer. Perdón, porque tu vida no me pertenecía y un día pensé que sí. Perdón, porque me he callado cosas que debería haberlas gritado. Perdón, por no ser capaz de odiarte como tú me odias a mí, y perdón por volver. Pero, mi vida no tiene sentido sin ti.

Veo la vida como si una obra de teatro fuese. Recuerdo habértelo contado alguna vez. Te contaba tantas cosas, te cantaba tantas canciones y te dedicaba tantos poemas que cuando te fuiste, me fui, no fuimos, me quedé sin saber a (y por) quién mirar. Cuando te vi por primera vez, supe que serías un buen protagonista. Lo que no sabía, es que ibas a ser mi protagonista por el resto de toda la representación. Por muchas páginas que yo pueda pasar, apareces en todas ellas de una forma u otra. Siempre, siempre rondando. 

Necesito saber tantas cosas de ti, y no me atrevo siquiera a pensarlas. ¡Cómo me gustaría oírte decir que tú tampoco me has olvidado! Sé que quieres a otra. Sé que sabes que quiero a otro. Pero, ojalá pudieses decirme si también me quieres a mí. ¿Cuándo he dejado de quererte? Nunca te he dejado, ¿verdad? Nunca piensas irte, ¿cierto? ¡Cómo deseo irrumpir en tu vida, otra vez! Pero, ojalá no supiese el mal que eso haría. Supongo que ahora eres feliz, supongo que alguien ha conseguido arreglar el corazón que una vez yo rompí. Y eso está bien... Supongo. 

Lo siento, pero no puedo alegrarme de que seas feliz sin mí. Lo siento, pero no puedo desearte que ames ahora como una vez me amaste a mí y mucho menos pedir que te amen como te amé yo, porque no podrán. 

Sing me to sleep (carta I)

¿En qué estarás pensando ahora? ¿Pensarás de vez en cuando en mí? Te echo tanto de menos. Han sido los dos años más raros de mi vida. No me importaría volver en el tiempo para vivirlo todo, de nuevo, contigo. Se me ocurren ahora tantas cosas que podíamos haber hecho. Y que, quizá, aún podamos hacer... Podríamos ir al cine, cenar en cualquier sitio comentando la mierda de película que acabamos de ver; podríamos dar un paseo, de la mano, jugando a achucharnos como solíamos a hacer; podríamos ir a conciertos; podríamos ir a la piscina, aunque sé que no te gusta. Podríamos volver a amarnos como la primera vez.

Llevo bastante sin dormir. No es que no pueda, es que no quiero. Tengo miedo de soñar con contigo, con nosotros. No por tener miedo al sueño, sino a despertar y toparme, de nuevo, con la realidad, donde tú no quieres verme y yo no me dejo ver.


lunes, 7 de julio de 2014

Maintenant tout va mal

"Antes, pensaba que lo que sentías por Iván era muy grande. Yo, ni me acercaba a esa magnitud. Pero llegó el baile y lo cambió todo. [...] Somos especiales. Podemos ir a nuestro tiempo, sin preocupaciones. Diciendo verdades absolutas y ya por fin sin secretos. No se puede decir que ya no hay dudas, pero las podemos plantear en voz alta.
[...]
Un baile. No sólo un baile. 
Qué lento va todo.
Cada vez que nos abrazados, te rodeo sólo con un brazo. El otro, hago elevar mi dedo corazón hacia Alberto. 
Y, cuando el baile va a terminar casi imperceptible, me decido a besarte. 
Este es uno de esos momentos que la gente dice que pensaron en mil cosas. Yo pienso que no, que pensamos más tarde.
Pensaré en ti, pensaré en mí. Incluso en nosotros."

Llegó a casa rendida,
rendida cayó a la cama
y durmió.

Durmió durante horas que
se tornaron días y
durante días que
se volvieron años.

Durmió tanto y
soñó tantas cosas bonitas...
que al despertar, 
sólo tenía ganas de saltar
y volver a amar.

Dímelo tú. ¿Cuál es nuestra verdad? Necesito escuchártela.
No te duermas aún. Háblame.
¿Qué hubiese pasado si no hubiese cortado Alberto la canción ocho segundos antes?
No cierres los ojos todavía. Dímelo.